domingo, 14 de junio de 2009

Sus olores en el tranvía

Foto Tildy Tibor

De pronto los siento ajenos, con sus olores en el tranvía, asoleándose en los bancos de las plazas, por las calles con su trajín, siempre cargando algún bolso, paquete, protafolios, algo. Aquí también soy un extranjero. Los días de sol la ciudad parece de fiesta, iluminada por el espinazo de luz del gran río que la atraviesa. «Budeapest es una ciudad de vistas panorámicas y pequeños rincones», leo en cuatro idiomas en el folleto gratuito de la oficina de turismo. Es una remanida descripción que le cuadra a casi todas las grandes ciudades, acertada en un sentido genérico como la mayoría de los lugares comunes, pero en el caso de Budapest efectivamente hay un contrapunto especial entre los espacios abiertos y los rincones íntimos, más que en otras ciudades, como un claroscuro que la permea toda.

Kalman Barsy
Los veinticuatro días
Pre-Textos. Valencia, 2009. Pág. 111-112