martes, 21 de mayo de 2013

Casi hasta el final de la línea 7


Para la segunda visita, Kurt subió a un tranvía repleto de amas de casa que cargaban con bolsas de fruta y viajó hacia el Norte, como si se propusiera dejar Bielefeld en dirección a Bremen por la interminable Herforder Strasse, casi hasta el final de la línea 7, momento en el que se apeó en una sucia callejuela desde la que pudo acceder —a través de un patio interior infestado de avena loca en el que niños de aspecto famélico jugaban sin demasiado entusiasmo a la rayuela— a una vieja casa de tres pisos, el último de los cuales ocupaba una mecanógrafa llamada Rachel. 

Ricardo Menéndez Salmón. La ofensa. Booket, 2009. Pág 18

domingo, 5 de mayo de 2013

Cercanos y lejanos los tranvías


Francisco Umbral
(1932-2007)
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Bebía mi cerveza a morro, despacio, respiraba cercano, inmediato, íntimo, el perfume de la colonia triunfadora que me había echado, y respiraba en torno el olor de las muchachas, el aroma verde y ya perdido de las parras de aquel patio traspuesto en bailongo, hasta que la noche estival iba descendiendo sobre el suburbio en andas de sus luceros más gordos. Pasaban cercanos y lejanos los tranvías raudos y ya campestres de la Ciudad Lineal. Ladraba el perro del verano en el campo con huertas. Mi vida se quedaba deliciosa y angustiosamente parada. Yo me había echado aquella tarde una colonia de conquistar mujeres, pero no había conquistado a nadie.


La  noche que llegué al café Gijón, Destinolibro, 1980, pág. 88

domingo, 28 de abril de 2013

El último tranvía que pasa



Nika Turbina 
(Yalta, 1974 – Moscú, 2002)
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LAS NOVEDADES DEL DÍA


Espero
a que alguien
me pregunte
qué vi, con quién,
dónde estuve.
Entonces abro mi libro de novedades.
¿Quieren oír noticias?
Quién murió, quién se fue,
quién se quedó solo...
¿Podemos
simplemente quedarnos en silencio?
Observemos por la ventana
el último tranvía que pasa...
Me gusta mucho la casa adormecida.
Y cuando las novedades del día
se cubren de polvo.
Yo entiendo,
no es a mí a quien esperaban.


Traducción de Natalia Litvinova


sábado, 20 de abril de 2013

La marquesina del tranvía


DAVID MAYOR 
(1972)
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PRENZLAUER BERG

En una de esas calles furtivas
que finge coquetería de anticuario,
una anciana saca las plantas al exterior
como si fueran un paciente enfermo.
Él, desde la sombra que cobija
la marquesina del tranvía, mira
el esplendor venido a menos
de la anciana, el misterio que persiste
en sus ojos de oro mientras
con levedad se gira al cielo.

Y entonces, como angelical orden,
llueve con lentitud de verano en septiembre
y regresa la noche a incordiar a los insomnes.


31 Poemas. Pre-Textos. Valencia, 2013. Pág. 42

domingo, 7 de abril de 2013

Si se toma el tranvía


Pedro Salinas 
(1891-1951)
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EL HOMBRE PIENSA EN EL NIÑO

Esta tribulación, esta parálisis.
Verse así, tan sin fuerza, incapaz de alcanzar a nada de
eso, a que antes alcanzaba:
a la montaña que está a trece leguas,
a las montañas que están en el cielo de las nubes,
sin poder recoger las estrellas,
y echármelas una a una en el bolsillo
como he hecho tantas veces,
cuando tú me llevabas de la mano.
Pero ahora: estarse quieto
en este estrecho ámbito, en la casa,
sus tres pisos, en el barrio, si se toma el tranvía, algo más lejos
en la ciudad y si acaso, si acaso
si hay dinero bastante, para un viaje en avión a otro continente.
Nada más: eso y nada más es lo que podemos alcanzar
los paralíticos,
venidos a este triste estado de mayores,
de sabios, de mecánicos, de maestros,
que sabemos dónde están los lindes de todo:
y lo que ya no podemos tocar.
Aún recuerdo una tarde:
«mamá, mira que brazo tan largo, largo, tan largo tengo
—yo tumbado en el suelo— al salir de la luna…
Mira cómo se alarga… mira… sube, ya sube más, míralo: llega,
toca la luna. Ya la he cogido.»
Y apretando la mano y luego abriéndola
le di a mi madre, a que me lo guardara,
el fruto aquel del cielo.
Y lo guardó en su bolso. Al volver, con la luna allá en lo alto
yo me reía: era ya de mentira, la de verdad, la buena,
dormiría a mi lado aquella noche.

(1948-1949)

Poesía inédita, Edición de Montserrat Escartín Gual. Cátedra, Madrid, 2013. Págs. 383-385


viernes, 5 de abril de 2013

Cables


Cuando transita 
con el trole los campos 
de nubes ara.


En un sudoku 
el cable del tranvía 
convierte el cielo.


Al corazón 
de la nube apuntan 
cables y chispas.


Mensaje a nadie: 
Ciento sesenta y tres. 
Leen los pájaros.


Caligrafía 
que solo entiende el alma 
de los tranvías.


JAC

lunes, 1 de abril de 2013

Desde la parada del tranvía


LUIS MARTÍN SANTOS 
(1924-1964)
______________________ 

REALIZACIÓN DE UN DESEO 

Mi casa está en el extrarradio y, desde la parada del tranvía, debo andar unos centenares de metros poco iluminados. Al doblar un recodo, me ha salido al paso una mujer —evidentemente una prostituta— que con sencillas palabras me ha propuesto su mercado. A la luz de un farol de gas he observado su aspecto agradablemente pintarrajeado, sus ojos jóvenes, su boca grande todavía fresca. Sonreía mostrando una dentadura sana. Su bien formado pecho se ocultaba apenas bajo su vestido. Me llamaron la atención sus hombros jugosos y blancos. Olía bien. 
  Aprovechando la ocasión que me saltaba al paso, la he saludado correctamente alzando mi sombrero y me he excusado con el pretexto de mi hijo enfermo.
   Es así como —hoy por fin— he podido realizar el deseo —tantas veces insatisfecho— de mostrarme a mí mismo que soy un hombre entero y virtuoso.

Apólogos, Seix Barral, Barcelona, 1970. Pág. 56

martes, 19 de marzo de 2013

Como al pie de un tranvía



Roberto Gache 
(1891-1966)
 ________________________ 
 BAILE Y FILOSOFÍA 
(1928) 

Es que somos todos un poco avaros; la avaricia es el fondo último de nuestra vida. Vivimos acumulando bienes y riquezas; nos place hacer de los otros nuestras víctimas; nos place abusar de los otros. El lustrador de botines es nuestra víctima de hoy: él, por un mismo precio, va a lustrar dos veces nuestros botines. Nosotros, al retirarnos de su casa, vamos a sentir la íntima fruición de llevar, debajo de nuestro brillo visible, otro brillo invisible que no hemos pagado. La misma íntima fruición de pecado con que somos felices cuando, al bajar del tranvía, advertimos que no hemos pagado el boleto. (Pág. 26)


 Las mujeres que van por la calle, que están en los teatros, que viajan en los tranvías, son nuestra fiesta preferida de todos los días. A veces, por prolongar la fiesta, desandamos el camino andado. Cada mujer que pasa por nuestro lado se lleva algo de nosotros: cuando luego la seguimos con la mirada es algo de nosotros mismos que acompañamos y despedimos. (Pág. 81)

   
 Frente a un escenario de París el espectador estaba, como al pie de un tranvía, a la espera de una pierna fugitiva. Periódicamente, un movimiento coqueto de la actriz, que parecía involuntario, descubría por un instante el maravilloso secreto de sus piernas. Y esas pantorrillas, así imprevistas, llegaban a los hombres como un don del cielo. (Pág. 86)

   
 La vida moderna ha matado todo lo que había de espontáneo en la ciudad. La gente ya no silba ni escupe. Es una evolución que comenzó hace veinte años cuando, casi en un mismo acto, se desterraron los perros transeuntes y se quitó a los tranvías su cantora corneta de cuerno. (Pág. 101)

 

domingo, 10 de marzo de 2013

El estruendo del tranvía que se acercaba

 Jakub Schikaneder (1855-1924), Ufer mit Straßenbahn 

El jueves 30 de enero de 1975, un poco después de mediodía, Josef Palivec salía del restaurante Savarin en la avenida Na Přikopech y cruzaba la calle hacia Dětský Dům. No oía muy bien y, además, seguramente iba ensimismado; no se dio cuenta del estruendo del tranvía que se acercaba, y cruzó la vía. El tranvía le derribó al suelo. La ambulancia que por casualidad pasaba por allí en aquel momento se llevó enseguida al herido, pero éste ya no salió del estado inconsciente y murió por la tarde, al cabo de unas tres horas. 

Jaroslav Seifert, Toda la belleza del mundo, Seix Barral, 2002. Pág. 62. Traducción de Monika Zgustová y Elena Panteleeva

lunes, 4 de marzo de 2013

Luis Arambilet en tranvía


Escritores en tranvía, 12

 L U I S   A R A M B I L E T


Brisa caribe 
A bordo del tranvía.
, Arambilet.

Y.S.O.

domingo, 3 de marzo de 2013

Carlos Marzal en tranvía


 

Escritores en tranvía, 11

   C A R L O S  M A R Z A L


En Marszałkowska 
con poeta y tranvía.
Sube, Marzal.

Y.S.O.

viernes, 1 de marzo de 2013

Vías muertas

Córdoba (Argentina). Foto de Mariano Paiz 

Las vías muertas 
Le recuerdan a nadie 
Lo que no está

Belgrado 

Quedan mis pasos 
Aunque no quede nada 
Dice el tranvía

Belgrado 

Dos paralelas 
Que solo se reúnen 
En el pasado 

Granada. Foto JAC 

El tiempo deja 
Vacías cicatrices 
Vías que han muerto 

jac

Buenos Aires. Foto de Ariel Sebastián Beck

miércoles, 20 de febrero de 2013

El tranvía de Todó

«Tranvía», de Francesc Todó. Litografía

Se levanta, tiene mucha prisa. «¿Me permites? He de cambiarme», y cruza a buen paso el familiar desorden del estudio —aquellos discos que un día le regalé, los libros tan queridos, el batín japonés, los cojines por el suelo, el tranvía de Todó— como ángel del Señor dejando atrás las ruinas de Sodoma. «Llévate lo que quieras», dice. 

Juan Marsé, Noches de Bocaccio, Cuadernos Alfabia, Barcelona, 2011. Página 38.

sábado, 16 de febrero de 2013

La chirriante oruga


Éric Faye
(1963)
 __________________ 

LA INTRUSA

Tu vida se extiende entre el fracaso y el éxito. Entre el hielo y la subida de la savia. Esto es a lo que daba vueltas en el tranvía hace una semana; pero esta mañana, pensar que tal apreciación podría ser errónea hace que me sienta eufórico, aquí, en el mismo asiento del tranvía, frente al mismo decorado urbano. El vehículo desciende, devora paradas, devora, parada tras paradas, seres humanos silenciosos y pensativos, empeñados en descifrar sueños que superan su entendimiento. ¿Vivirán más intensamente dormidos que despiertos? Después de un rosario de estaciones que sé de memoria, Kankodori, Edomachi y Ohato, Gotomachi y luego Yachiyomachi y Takaramachi, bajo y cojo otra línea. A veces hago el último trayecto a pie, pero esta mañana, entre la pereza y la prisa… En cuanto salgo de la chirriante oruga, las cigarras toman el relevo mientras avanzo bajo los árboles.


Tras las palabras de la mujer que se había instalado en mi casa, cuya declaración, transcrita en su totalidad, tenía ante mis ojos, oía lejanas sirenas de ambulancia, los graznidos de los grajos y el trémolo de los tranvías a la hora punta. 


Apagué el televisor, que dejó el salón sumido en la penumbra, y me quedé escuchado los ruidos: tranvías camino de la cochera, la lejana circulación, cigarras intermitentes, los arpegios del viento en los bambúes y, luego, gotas de lluvia pesada como el tiempo.

Éric Faye, La intrusa, Salamandra, Barcelona, 2013.
Traducción de José Antonio Soriano Marco. Páginas 20, 49 y 61.

jueves, 14 de febrero de 2013

Todo debe unirse

Picture from 1927 of a Coral Gables express trolley on Flagler Street 

Juan Ramón Jiménez 
(1881-1958) 
___________________

TIEMPO 

La vida no hay que separarla en dos, limpia y sucia, ni alejarla de la tierra; es mejor unir tierra y vida y no esperar que las una luego a disgusto nuestro la muerte. Todo debe unirse en la vida. Qué desagradable aquí en la Florida la división del ser humano por «color». En los bancos, los tranvías, las fuentes, un lado para los blancos y otro par los negros...

Espacio y Tiempo. Ed. Linteo. Ourense, 2012. Pág. 250

miércoles, 23 de enero de 2013

Sentido práctico


En la familia — en la cátedra — en el tranvía — en la tienda del comerciante — en la carne... $ dollar: Bluff. — SENTIDO PRÁCTICO. 
 
Joaquín Torres García (1874-1949), New York, Museo Torres García, Montevideo, 2007. Pág.60

sábado, 19 de enero de 2013

Tranvía geométrico


George Grosz (fragmento)

Bosque de las luciérnagas,
sonata que ensayaba a su regreso
de la escuela en invierno, cobertizo
donde se oía el tren cada mañana  
camino de Berlín. Maleta  
atada con correas, niebla, luces  
a lo lejos de pronto allí delante,  
dos bocadillos, zumo, con las señas  
de una calle en Berlín. Ventana  
hacia un patio interior, gritos, peleas,  
humedades del techo que le dicen,
como fantasmas de cinematógrafo,  
¡qué suerte, en Berlín! Tranvías,
una carta de recomendación
que no tiene. La espera, un balde roto.  
Asentir a un susurro en el café  
es fácil en Berlín. Abrazo  
que aplasta las luciérnagas.

viernes, 18 de enero de 2013

Un gran concierto de chatarra


Zbigniew Herbert
(1924-1998)
_________________________

CASTILLO ALTO

I

Como premio
una excursión
a Castillo Alto

antes de
llegar hasta sus pies
un viaje en tranvía

un gran concierto
de chatarra
fundida
forjada
adorada

la viola de las vías
los oboes
en la densa hierba de la confusión

con cada curva
el tranvía se quema
en éxtasis

sobre el techo
un cometa
con cola violeta

la ardiente algarabía
de la chapa roja
de la chapa ronca
de la chapa triunfadora

reflejado en los cristales
enmudecido
Leópolis
un tranquilo
pálido
candelero de lágrimas


Poesía completa, Lumen, Barcelona, 2012. Págs. 605-606. Traducción de Xaverio Ballester
 

lunes, 7 de enero de 2013

NY

George Grosz 

El square — árboles — tranvías — sombreros de paja — colores al sol — bazares, autos, camiones — casas rojas, amarillas, grises. — Anuncios — fijos, móviles, luminosos, acústicos, bajando, subiendo, vibrando siempre, sin dejar reposo a la sensibilidad. 

Joaquín Torres García (1874-1949), New York, Museo Torres García, Montevideo, 2007. Pág. 59

viernes, 21 de diciembre de 2012

Tranvía ausente

Dmitry Polgar 


Tranvía ausente 
________________ 

Elías Moro Cuéllar 

Ha debido de llover o nevar hace un rato. O está a punto de hacerlo, quién sabe. Hay una gélida costra en el cielo que trasmite un frío húmedo a los ojos de quien contempla la imagen. El tranvía —ausente luciérnaga, oruga huida, reptil de hierro en fuga— ha dejado tras su paso, en medio de los raíles, una silueta femenina a contraluz con un pie medio borroso y en suspenso, un paraguas que ha olvidado cómo cerrarse cuando ya es inútil, algunas leves presencias al fondo en medio del cruce desolado y gris. 
     Aún se sospecha un rumor de temblores en el aéreo y electrificado acero donde a veces se posarán vencejos para sentir una vibración repetida, no muy distinta a sus exactos, frenéticos aleteos. 
      Cuando esa mujer (¿hacia dónde va, quién la espera, cuál el porqué de ese luto?) acabe de pasar ante el objetivo, es posible que vuelva a llover. O a nevar. O que otra distinta luz, más cálida, alumbre una vaga melancolía y la fije, perenne e indeleble, en la memoria.

martes, 11 de diciembre de 2012

Irónico transatlántico


Zbigniew Herbert 
( 1 9 2 4 - 1 9 9 8 )
 _______________ 

ESTEREOSCOPIO 

Una gran barrica parda en la que van vertiendo el azul de París, la plata arábiga, el verdor inglés. Añaden todavía una pulgarada del rosa de la India y lo remueven todo con un buen cucharón. El espejo líquido exuda por la hendiduras y el gentío, que se apiñó junto a la barrica como moscas, lame voraz gota tras gota. Pero, ay, por poco tiempo. La campana del tranvía, irónico transatlántico, convoca ya a los soñadores. 

Poesía completa. Lumen. Barcelona, 2012. Pág. 216. Traducción de Xaverio Ballester

sábado, 1 de diciembre de 2012

Los tejados de los tranvías



Roman Honet
(  1  9  7  4  )
_________________

ASOCIACIONES APARENTES

ese otoño el aire recalentado
grabó a fuego sobre la acera su grasoso,
rojo emblema. caminaba cada vez más rápido,
perseguido por los abdómenes de descapotables
y aeroplanos latientes como peludas
mariposas. era ya mediodía —en los escaparates se calentaban
las rechonchas botellas de vermut, y el papa italiano
agitaba la mano porque ese año las moscas eran
excepcionalmente molestas. atropellado
por hombres con trajes color sepia,
mujeres bien cuidadas, niños pálidos como gusanos
que se arrastran desde dentro de las manzanas antes de su salto
final, no dije nada. un momento después
estaba sentado ya sobre una sábana amarilla
demasiado débil como para levantarme e irme a cualquier sitio
aunque el papa polaco agitaba insistentemente
la mano y tras la ventana se derretían
los tejados de los tranvías


Poesía a contragolpe (Antología de poesía polaca contemporánea-autores nacidos entre 1960 y 1980), Prensas Universitarias de Zaragoza, 2012. Pág. 287
Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Xavier Farré.

martes, 20 de noviembre de 2012

Tranvías y leones


Elías Moro Cuéllar 
____________________ 

ME ACUERDO... 

Me acuerdo de la queja de Valle-Inclán acerca de que una vez no le dejaron subir al tranvía porque iba acompañado por dos leones. 

Me acuerdo de que Gaudí, el arquitecto de las curvas, murió atropellado por un tranvía cuando iba camino de su misa diaria.

viernes, 16 de noviembre de 2012

De casa al tranvía, del tranvía a casa



DARIUSZ SOŚNICKI
(1969)
_____________________

ALFABETO DEL SEÑOR P.: 
ENTRETIEMPO

Esta estación del año ya no existe.
El calentamiento global
ha hecho lo suyo y si
alguien dentro de veinte años recuerda

la palabra entretiempo será solo
un filólogo o un historiador.
Las fábricas textiles
se dejan la piel

para tomarnos el pelo,
pero al final tendrán que rendirse,
así son las cosas.
¿Y si por una vez tomaras parte

en modelar el mundo
en vez de luego adaptarte
a él penosamente?
Te compramos algo para el invierno

y octubre lo pasas
con el conjunto claro que pediste en internet.
Sólo de casa al tranvía,
del tranvía a casa y para ir de paseo.


Poesía a contragolpe (Antología de poesía polaca contemporánea-autores nacidos entre 1960 y 1980), Prensas Universitarias de Zaragoza, 2012. Pág. 216
Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Xavier Farré.

jueves, 15 de noviembre de 2012

sábado, 3 de noviembre de 2012

El tranvía es estrecho


Luis Aranha 
(1901-1987)
________________ 

POEMA ELÉCTRICO (fragmento) 

Estrecho 
El tranvía es estrecho para todos los pasajeros 5 lugares 
La china que va a mi lado se estrecha contra mí… 
No es china 
Es la japonesa del tiovivo 
Ayer la vi andando en la cuerda floja envuelta en la bandera de Japón… 
Aplaudí 
Estaba en el Celeste Imperio. 
Mi amada pasó en coche junto al tranvía en el que iba yo con la japonesa del tiovivo… 
Y el tranvía pesado como un elefante se tambalea… 

 Cocktails, La Isla de Siltolá, Sevilla, 2012, pág 53. Traducción de Marie-Christine del Castillo.

sábado, 20 de octubre de 2012

Espero


JOLANTA STEFKO 
(1971) 
______________________________ 

PARADA 

Espero el último tranvía. 

Aparte de mí no hay nadie más, 
miro —porque no se ve gran cosa, 
y escucho— por el silencio. La noche es mejor 
que el día, quizás. 

En este momento, nadie 
piensa en 
mí. Nadie. 


Poesía a contragolpe (Antología de poesía polaca contemporánea-autores nacidos entre 1960 y 1980), Prensas Universitarias de Zaragoza, 2012. Pág. 269 Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Xavier Farré.

jueves, 18 de octubre de 2012

Último tranvía

Despedida del último tranvía de la línea 35

jueves, 11 de octubre de 2012

Juan Carlos Mestre en tranvía


Escritores en tranvía, 10

 J U A N  C A R L O S  M E S T R E


Celestre lágrima.
Desciende del tranvía
y besa el gettho.

Y.S.O.