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viernes, 18 de noviembre de 2022

Un conductor de tranvías



Finalmente, Frédéric vendería periódicos, volvería cinco años más al ejército y alcanzaría el rango de sargento, trabajaría en una granja y luego se convertiría en un conductor de tranvías, se casaría, tendría hijos y moriría en la sesentena; una vida como millones de otras.

Seguramente se refería a su hijo mayor, Frédéric, que era el niño más atrasado de la clase y que, de adulto, sería conductor de tranvías, un miserable intrigante que incluso amenazó con chantajear a su propio hermano. 

Edmund White, Rimbaud, Lumen, Barcelona, 2010. Traducción de Nicole d’Amonville Alegría. (Págs. 23 y 25)

sábado, 17 de julio de 2021

Correr detrás del tranvía


Georges Bataille 
 (1897-1962)
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Ayer, unos chicos corrieron detrás el uno del tranvía y el otro del coche. ¿Qué son las cosas en el cerebro del niño? Iguales que en el mío. La diferencia fundamental es la decisión, que se apoya en mí (yo no puedo apoyarme en otros). Heme aquí, yo: despertándome al salir de la larga infancia humana en la que, respecto a todas las cosas, los hombres se apoyaron inacabablemente los unos en los otros. Pero esta aurora del saber, de la plana posesión de sí, no es en el fondo más que la noche, la impotencia.

 
Georges Bataille, Sobre Nietzche. Voluntad de suerte. Taurus, Madrid, 1972. Pág. 144. Traducción de Fernando Savater

jueves, 10 de septiembre de 2020

La monotonía de vías



Stéphane Mallarmé 
(1842-1898) 
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Salvo la monotonía, desde luego, de enrollar, entre las corvas, sobre la calzada, con el instrumento favorito, la ficción de un deslumbrante riel continuo.

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Largos arrabales prolongados por la monotonía de vías que van a dar a la central nada de extraordinario, divino o completamente surgido del suelo artificial a cambio de las lenguas de asfalto, de nuevo, a hollar, para escapar.

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[Stéphane Mallarmé. Variaciones sobre un tema, Ed. Vuelta, México, 1993. Traducción de Jaime Moreno Villarreal. Páginas 62 y 127]

jueves, 13 de febrero de 2020

Frans Hals desde el interior de un tranvía en movimiento



M.S. Lourenço
(1936-2009)
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Música para una noche de «ennui»

En Le côté de Guermantes Proust narra como él mismo ha llegado a esta conclusión, una noche en la que regresaba de casa de la Duquesa de Guermantes y en el carruaje, abatido por una menos que melancólica crisis de ennui, pasa revista a las impresiones de la noche y su atención acaba por detenerse en dos impresiones cuyo protagonismo corresponde a la Señora de Guermantes. La primera era la extraordinaria afirmación que ella había realizado de que es necesario ver la pintura de Frans Hals desde el interior de un tranvía en movimiento, y la segunda su cita de Víctor Hugo, pero del Víctor Hugo de la primera fase, la fase en la que en sus poemas Víctor Hugo piensa, en vez de, como la naturaleza, solo dar qué pensar.

[M.S. Lourenço, Os Degraus do Parnaso, O Independente, Lisboa, 1991. Pág. 48. Traducción JAC]

jueves, 9 de diciembre de 2010

Él seguía al tranvía

VALÉRIE MRÉJEN
(1969)
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Una noche teníamos que tomar el tranvía para volver a casa. Era tarde. El conductor del tranvía continuó su camino sin vernos y Bruno comenzó a trotar detrás con la vana esperanza de alcanzarlo. Yo intentaba seguirle casi sin aliento, asustada por las chispas y el crepitar de los cables. Aquello era inútil. El tranvía estaba lejos pero Bruno quería ganar. Él seguía al tranvía. Yo corría tras él.

EL AGRIO, PERIFÉRICA, 2009, TRAD. SONIA HERNÁNDEZ, PÁG. 21-22

sábado, 27 de marzo de 2010

La vista gorda


JESÚS MARCHAMALO
(1960)
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Balzac, y los acreedores

Allí trabajaba, siempre de madrugada, corrigiendo una y otra vez, y de allí salía a pasear, a menudo, con sus andares torpes, sinuosos, como los de un paquidermo. Le gustaba caminar de noche, para pensar, por los bosques de Ville d’Auray y de Versalles. Y había veces en que aparecía en la plaza, ya amanecido, con pantuflas y bata, despeinado, sin reloj ni dinero, como un sonámbulo, y que tenía que volver a casa en el tranvía, contando con la complicidad del conductor que hacía la vista gorda cuando subía sin pagar.

44 escritores de la literatura universal, Siruela, 2009